Jardín | Sabías que

Hortensias. La guía completa.

Hydrangea macrophylla. Esta popular planta tiene sus orígenes en China y en Japón y es de la familia de las Saxifragáceas. Recibe también el nombre de H.Hortensis; se trata de un arbusto de hoja caduca, rústico, de hasta 60 cm de alto si se cultiva en maceta.

Las hojas son ovales, con los bordes dentados, miden 10-15 cm de longitud y 5-10cm de ancho, y se disponen de forma opuesta sobre las ramificaciones. Producen grandes inflorescencias, en forma de corimbos esféricos, que aparecen entre julio y septiembre. Sobre suelo ácido o neutro las flores toman una coloración azulada; en cambio en suelo básico viran hacia colores rosados o rojizos.


Amazon Jardín

Variedades de la hortensia

H. macrophylla serrata es más adecuada para cultivo como planta de interior que la especie materna, dado que su tamaño es inferior. Otras variedades horticolas: Blue Bird, con flores azuladas; “Rosalba”, con flores que primero son blancas y después son de color carmín; “intermedia”, con flores rosadas.

 

Cuidados básicos de las hortensias

Dependiendo del uso que le quieras dar, la hortensia necesita ciertas condiciones para que aún dure mucho más de lo que puede durar siendo una planta leñosa. Se suele usar como planta de interior, planta de exterior e incluso como flor cortada.

Cuidados de la hortensia como planta de interior

Los enormes y coloridos pomos de la hydrangea dan un encanto especial a la casa y se la asocia con los días brillantes de la primavera y el verano. Así que son bastante usadas en el interiorismo cuando se quiere exaltar en la casa estas estaciones. Para que la hortensia tenga buen aspecto en el hogar, es fundamental estos cuidados:

Iluminación:

La planta debe estar en un sitio bien iluminado, pero no al sol directo.

Riego:

La tierra en la maceta se tiene que mantener húmeda. La planta disfrutará de un baño de inmersión una o dos veces por semana. Un platillo debajo de la maceta es conveniente para atrapar el exceso de riego. Tira el exceso de agua después de media hora. Si queda demasiada agua en la maceta o en el platillo, las raíces pueden morir debido a la falta de oxígeno. Como en el caso de un suelo demasiado seco, las flores y las hojas se hundirán. Si un día las hojas tienen un aspecto decaído, sumerge la maceta por completo hasta que el cepellón esté completamente saturado con agua, déjalo gotear un poco y luego deja que la planta se recupere en un lugar fresco. Esto puede tomar un tiempo. Pero recuerda, no debe quedar saturada de agua después.

Fertilización:

A principios de marzo se puede comenzar a aplicar el abono en maceta cada dos semanas, siguiendo las instrucciones que indican en el envoltorio, hasta bien entrado septiembre. En ese momento la planta comenzará su fase de reposo y no gastará recursos en producir nuevas hojas o flores, así que es en ese momento en el que hay que parar de abonar.

Floración:

Si se utiliza como planta de interior florece una sola vez, por lo que una vez terminada ésta debe colocarse al aire libre o desecharla. Si dentro de casa no floreciera y no hay peligro de que al sacarla sufra daños de congelación por bajas temperaturas, se la puede incitar a hacerlo sacándola a una terraza o a un balcón, cortándole previamente los pomos de flores ya pasados unos 15 cm por debajo.

Sustrato:

Como sustrato de cultivo ha de emplearse una mezcla de mantillo orgánico (no calcáreo en el caso de las variedades de flores azules), turba y arena a partes iguales. Durante el corto período de permanencia como planta de interior no es necesario trasplantarla. Una vez finalizada la floración se eliminan los corimbos secos y se coloca al aire libre en sustrato fértil.

Cuidados de la hortensia como planta de exterior

Sin duda alguna, el colorido de las flores de esta planta es más vibrante al exterior, normalmente colocadas en la entrada de la casa en maceta o plantadas directamente en el suelo, donde con el suficiente espacio pueden llegar a ser arbustos de hasta 2 metros. Sigue estos consejos si has decidido colocarla en tu jardín:

Iluminación:

Mejor a semisombra, nunca debe darle el sol directo pues puede provocarle quemaduras en las hojas además de perder con mayor facilidad la humedad que debe tener en las raíces. Pero si la única ubicación disponible en tu jardín la expone directamente a los rayos del sol, asegúrate de que siempre tenga la tierra húmeda.

Plantación:

Cava un hoyo dos o tres veces más grande que el cepellón. Echa tierra para macetas o turba en el hoyo. Saca la planta de su maceta vieja. Revitaliza las raíces podándolas en algunos puntos, no más del 10 % de las raíces totales. Esto estimulará el nuevo crecimiento de las raíces. Toma la hortensia. Si el cepellón se siente un poco seco, colócalo en un balde de agua durante unos minutos, se saturará y tendrá un buen comienzo. Llena el hoyo con tierra y presiona esto firmemente. Después de plantar, riegua lo suficiente. Dependiendo de la meteorología del lugar donde vivas necesitará más o menos riego, pero en verano sobretodo hay que mantener el suelo húmedo.

Poda:

Es mejor hacer la poda cuando ya haya terminado su período de floración y se prepare para el reposo, esto suele ser más o menos en los meses de septiembre-octubre, aunque deberás tener atención a si ha dejado de florecer. Ese será el momento.

Temperatura:

No soporta bien las temperaturas bajas, si la tienes en maceta y puedes meterla en casa durante el invierno, mejor, si no, en las horas más frías puedes cubrirla con un plástico, para evitar que se congele. Temperaturas de cultivo bajas (14-16ºC) prologan la floración por espacio de unos dos meses.

Fertilización:

El mejor período para abonar comienza en marzo y acabaría en septiembre. En el caso de tenerla al exterior plantada en el suelo, hay que medir bien la cantidad que se debe aportar para que los nutrientes no se lixivien.

Tipo de suelo:

Hay dos tipos de suelos: alcalinos y básicos. La hortensia tolera menos los suelos básicos, así que si la vas a plantar en un suelo básico es conveniente el aporte de materia orgánica (tierra negra) para hacerle más fácil la adaptación.

Riego:

Como decíamos anteriormente, necesita tener siempre el suelo húmedo, sobretodo en verano. Si por motivo de un viaje o por cualquier otra circunstancia no es posible regarla un poco todos los días, existe la alternativa de hacer un sistema de riego casero con botellas recicladas o se puede incorporar a pie de maceta gel de riego.


Amazon Jardín

Cuidados de la hortensia como flor cortada

A menudo se puede ver flores cortadas de hortensia como bouquet en celebraciones, pero este uso sofisticado no tiene por qué ser exclusivo de estos eventos, sino que pueden alegrar también el interior de la casa colocandolas en rincones estratégicos como la entrada, el salón o incluso la cocina.

Si al final decides disfrutar de las flores de hortensia cortadas, se recomienda tener en cuenta estos consejos para que las flores duren más tiempo:

  1. Incorpora al agua que vas a usar para el jarrón un poco de abono líquido. Normalmente la mitad o menos de lo que indicarían las instrucciones para abonar una planta completa.
  2. Elimina las hojas de la parte del tallo que vaya a quedar sumergido en el jarrón.
  3. Corta 1 cm del tallo y repite esta acción cada dos o tres días.
  4. Mejor no colocarlo al sol directo o cerca de un calentador.

Cambiar de coloración de una hortensia

El color natural de las hortensias depende de la variedad que se trate. Salvo la “Blue Bird”, que es la excepción, lo normal es que en el mercado se pueda adquirir esta planta en dos tonos; rosado o blanco. Dos tonos que son “naturales” en unas condiciones de suelo alcalino que como ya hemos dicho, son los más habituales para la Hydrangea.

Pero es posible cambiar estos tonos a un intenso azul si se aplica sulfato de aluminio añadido al riego en las proporciones que indique la marca comercial, desde mediados de marzo hasta lo que dura todo su período de floración, aplicándolo en función de la intensidad de azulado deseado. Si por el contrario, lo que se pretende es que conserve su tono rosado, se puede aportar caliza al sustrato.

Multiplicación de la hortensia

Mediante esquejes apicales de tallo. Se pueden plantar directamente en la maceta aplicando un riego que mantenga húmedo el sustrato para favorecer la creación de raíces. Se puede aplicar además hormonas de enraizamiento en el esqueje, para ello, hay que retirar la capa superficial de la corteza en la base del esqueje, de 2 a 4 cm, mojarla y sumergir la rama en las hormonas para que se quede bien impregnada. Las hormonas del enraizamiento también se pueden aplicar de forma líquida, en el mercado se las puede encontrar en este formato.

Enfermedades de la hortensia

Áfidos, araña roja, trípidos. El amarilleamiento de las hojas se debe a una fisiopatía provocada por la falta de hierro.

Publicaciones Similares