Espatifilo o Cuna de Moisés

La guía completa

 

Spathiphyllum wallsii. Es una planta popularmente usada para interior que pertenece a la familia de las Aráceas. Tiene su origen en América tropical. Es cultivada tanto por su valor decorativo de sus hojas como por el de la presencia de una inflorescencia de aspecto particular que recuerda vagamente a la forma de la flor de la cala. Las hojas están sostenidas por pecíolos de 15 cm de longitud, oval-lanceoladas, acorazonadas, miden unos 15 cm de longitud y unos 8 cm de anchura, con los pecíolos envainantes.

En el centro del grupo de hojas aparecen, en primavera-verano, las flores perfumadas  están reunidas en una inflorescencia en forma de espádice rodeada a su vez por una espata, La espata verde pálida se vuelve blanca cuando se abre y rodea el espádice sobresaliente que está densamente cubierto por sus pequeñas y verdaderas flores. La inflorescencia mide unos 10 cm de longitud. Las flores permanecen en la planta durante algunas semanas.

Puede vivir bastante y proporcionar flores de forma constante. Las floraciones generalmente aparecen a principios del verano y duran semanas.

Tiene además la habilidad de mejorar el aire del interior de la casa, ya que tiene una de las tasas más altas de eliminación de compuestos  como el formaldehído, el amoníaco y el monóxido de carbono del aire interior contaminado.

PRECAUCIÓN: Spathiphyllum es venenosa. Mantén la planta  alejada de los niños y las mascotas que puedan jugar con él o masticarlo, y lávate bien las manos después de manipularla.

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Variedades del espatifilo

Se conocen numerosas variedades híbridas procedentes del cruzamiento con otras especies, entre las que pueden citarse: S. wallisii “Clevelandii”, de tamaño más pequeño; S.w. “Mauna Loa”, con floración abundante y prolongada.

 

Cuidados del espatifilo

Requiere emplazamientos luminosos, aunque no resiste el sol directo. Crece adecuadamente a temperatura ambiente durante todo el año; sin embargo, en invierno su crecimiento se hace más lento . El riego ha de ser moderado, dejando secar la superficie del sustrato antes de proceder a la aplicación de un nuevo riego; si la temperatura desciende, también ha de reducirse el riego. En cambio, ha de mantenerse húmedo el ambiente, situando las macetas sobre recipientes con grava húmeda. Vaporizar el follaje una vez a la semana, con especial atención al envés de la hoja. Abonado líquido quincenal enrte primavera y otoño. Mezcla de cultivo formada por mantillo orgánico, turba y arena a partes iguales. Trasplantar en primavera hasta llegar a la utilización de contenedores de 20 cm.

Iluminación:

Esta planta detesta el sol directo, pero aún así necesita una buena iluminación. Así que el mejor sitio para ella es cerca de una ventana, pero como decíamos, evitando el sol directo. ¿Sin flores? Las plantas que no florecen generalmente no reciben suficiente luz solar. Muévelas a un lugar más brillante, pero mantenla a fuera del sol directo, ya que puede quemar las hojas.

Riego:

El riego ha de ser moderado, dejando secar la superficie del sustrato antes de proceder a la aplicación de un nuevo riego; si la temperatura desciende, también ha de reducirse el riego. En primavera o verano debe ser regular pero moderado, buscando que la tierra esté siempre húmeda. Conviene además pulverizar las hojas para que mantenga la humedad con agua blanda. En otoño o invierno es mejor espaciar el riego a unas dos veces por semana, depende de la rapidez con la que se seque el sustrato.

Temperatura:

Bajo nuestros climas, esta planta se adapta bien para vivir en el interior de  nuestros apartamentos y hogares. Crece mejor cuando las temperaturas circundantes se mantienen alrededor de 20 a 22 ° C, por lo que a temperatura ambiente dentro del hogar crece adecuadamente durante todo el año; sin embargo, en invierno su crecimiento se hace más lento. También es recomendable que no esté cerca de ninguna estufa ni calentadores, ya que tienden a hacer que el aire sea muy seco, lo cual no le viene nada bien a la espatifila ya que necesita bastante humedad. Se puede tener también al exterior, pero siempre evitando el sol directo, más aún en verano que puede producir quemaduras en sus hojas.

En invierno puede estar perfectamente entre los 16 a los 17 ºC. Le irá mejor en una habitación con alféizar orientado al norte de octubre a marzo.

Humedad:

En cambio, ha de mantenerse húmedo el ambiente, situando las macetas sobre recipientes con grava húmeda. Vaporizar el follaje una vez a la semana, con especial atención al envés de la hoja. Las hojas deben estar limpias para que puedan captar mejor la humedad, así que evita que se acumule polvo en ellas pasándoles un trapo húmedo.

Poda:

Cuando las flores comienzan a desvanecerse, corta los tallos de las flores lo más cerca posible de la base.

Fertilización:

Abonado líquido  cada 2 o 3 semanas  entre primavera y otoño.De esta forma aumentarás la floración y la planta tendrá un crecimiento adecuado durante estos meses. En invierno suspende la fertilización porque la planta entrará en reposo.

Sustrato:

Mezcla de cultivo formada por mantillo orgánico, turba y arena a partes iguales. Trasplantar en primavera hasta llegar a la utilización de contenedores de 20 cm. Colócalo  en una maceta de buen tamaño y siembra en una mezcla especial de tierra para plantas de interior o plantas de flores. Aunque puede ser necesario trasplantarla en primavera cada 2 o 3 años, cuando no se trasplante, realiza una cobertura regular que también responda perfectamente a las necesidades de nutrientes de la planta. Por último, lo ideal sería colocar la maceta en un lecho de canicas de arcilla o pequeñas rocas a menudo empapadas en agua.  La evaporación de esta agua ayuda al follaje a sentir la humedad como su entorno natural.

Multiplicación

En primavera se dividen las macollas demasiado densas, plantando por separado cada fragmento en mezcla de cultivo. Si lleva tiempo sin florecer, dividirla hará que vuelva a hacerlo. El comienzo de la primavera es el mejor momento para dividir Spathiphyllum porque está comenzando su momento más vigoroso de crecimiento. Divídela  cada 5 años o cuando sea necesario.

 

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Enfermedades y plagas del espatifilo

Al cuidar la espatifila, recuerda que sus hojas indicarán cualquier problema. Las puntas de las hojas marrones son probablemente causadas por el exceso de riego. Riega  bien, pero no permitas que el suelo se empape. También podría ser causado por el sol directo. Muévelo a un lugar más sombreado y ten cuidado de no regar demasiado. Si las hojas se marchitan y se secan, la humedad es demasiado baja. Puedes aumentar la humedad empañando la planta o colocándola en una bandeja de piedras mojadas.

Si el ambiente es demasiado seco, resulta fácilmente afectada por la araña roja, que se concentra en la página inferior de las hojas. Puede sufrir también por lo pulgones o escamas.