Albahaca

La guía completa

La albahaca es una planta aromática, de porte bajo y originaria de la India. Allí la llaman “tulsi”  y la consideran una planta sagrada, por sus propiedades antiestrés y de desintoxicación natural.  Es de clima cálido, aunque en veranos calurosos prefiere estar en semisombra y no tolera las heladas. Prefiere los suelos húmedos y fértiles.

Su floración consiste en una espiga con flores de color blanco.  La podemos usar en la cocina en infinidad de platos, porque añade un sabor muy característico en salsas y ensaladas. Pero quizás el más famoso sea la salsa de pesto. Eso sí, la albahaca, como todas las plantas aromáticas hemos de consumirlas con moderación. El tipo más común de albahaca es la albahaca dulce; otros tipos incluyen albahaca morada (menos dulce que la albahaca común), albahaca de limón (sabor a limón) y albahaca tailandesa (sabor a regaliz). Pero más abajo hablaremos de las variedades.

Cómo plantar albahaca

Se puede plantar usando semillas o esquejes, esto a principios de primavera. No soporta nada bien las heladas, por eso, para comenzar la temporada, es mejor plantar las semillas en  interior 6 semanas antes de la última helada de primavera.

Para plantar afuera, espera hasta que el suelo se haya calentado a al menos 10 ° C, preferiblemente alrededor de 21 ° C para un mejor crecimiento. Las temperaturas nocturnas no deben caer por debajo de 10 ° C.

No  te apresures a plantar la albahaca si no hace suficientemente calor. Sin calor, la planta no crecerá bien.

 

Elegir y preparar un sitio de plantación

La albahaca crecerá mejor en un lugar que reciba de 6 a 8 horas de sol a diario, aunque también puede funcionar bien en sol parcial. El suelo debe estar húmedo pero bien drenado. La albahaca funciona muy bien en contenedores o camas elevadas, ya que permiten un mejor drenaje. Si planeas cocinar con estas plantas, siembra en suelo limpio, no uses insecticidas y déjalas crecer lejos de las entradas y calles concurridas para que  la contaminación  no se acumule en las plantas.

 

Pasos a seguir.

Planta semillas o plántulas de aproximadamente 63 mm de profundidad y de 25 a 30 cm de distancia. Deben crecer hasta aproximadamente 30 a 60 cm de altura. Para variedades más grandes, planta más lejos (alrededor de 41 a 61 cm). Los tomates son excelentes compañeros para las plantas de albahaca en el jardín, ¡y en el plato!.

 

Cómo cultivar albahaca

Asegúrate de que el suelo esté húmedo. A las plantas de albahaca les gusta la humedad. Si vive en un área caliente, use mantillo alrededor de las plantas (el mantillo ayudará a retener la humedad y suprimirá las malezas).

Durante los períodos secos en verano, riega las plantas libremente. Después de que las plántulas hayan producido sus primeras seis hojas, poda por encima del segundo nudo. Esto alienta a la planta a comenzar a ramificarse, lo que resulta en más hojas para la cosecha. Cada vez que una rama tiene entre seis y ocho hojas, repite la poda de las ramas hasta su primer nudo de hojas.

Después de aproximadamente 6 semanas, pinza el brote central para evitar la floración temprana. Si las flores crecen, simplemente córtalas. Si el clima va a ser frío o si una helada repentina es inminente, asegúrate de cosechar tu albahaca antes, ya que las bajas temperaturas destruirán tus plantas.

 

Plagas y enfermedades de la albahaca

– Pulgones. Es la plaga más común que afecta a plantas en huertos y jardines, con el calor proliferan en los brotes más jóvenes y dado que la albahaca se cultiva normalmente para consumo propio, lo mejor es usar jabón potásico para lavar la planta y eliminar la plaga de forma física. Si detectas en tu jardín la presencia de mariquitas, crisopas  algunas chinches no las elimines porque son sus depredadores naturales y te ayudarán a deshacerte de ellos.

– Mildiu velloso. La mejor forma de que la planta no lo sufra es la prevención. Riega siempre a pie de planta y no mojes las hojas, porque el mildiu como otros hongos necesitan humedad además del calor para desarrollarse.

– MInador. Si observando las hojas te das cuenta de que están afectadas por una serie de puntos negros, es porque la planta está siendo afectada por este insecto. La larva va recorriendo el interior de la hoja dejando una galería y la herida es la puerta abierta a hongos. Elimina las hojas afectadas y si tienes varias plantas de albahaca, aleja la afectada de las otras hasta que se recupere.

– Manchas negras. Si aparecen manchas negras en los bordes de las hojas son daños por congelación debido posiblemente a una helada nocturna. Hay que estar atento a los cambios del tiempo y proteger las plantas de posibles heladas, por eso es muy importante respetar los tiempos de su ciclo. Si la temperatura ha bajado tanto intenta colocar la planta en algún lugar donde no sufra las inclemencias del tiempo o cúbrela con un plástico.

– Gusanos, caracoles y babosas: Si las hojas de la planta aparecen roídas o con agujeros es porque está siendo atacada por alguno de estos insectos. Vigila que en el envés de las hojas no se refugien caracoles o babosas, sobretodo aparecen después de o durante  períodos de lluvia y permite que sus depredadores naturales anden cerca.

Cómo cosechar albahaca

Es importante cortar las flores antes de que lleguen a madurar, para que la planta se centre en producir hojas y crezca más todavía. Lógicamente, cuanto más grande se haga la planta, más hojas podremos recolectar. A mediados de agosto se le permite que pase la floración y termine su ciclo. Y cuando la flor se seque, la cortaremos. Esto pasará, más o menos en septiembre

Comienza a recoger las hojas de albahaca tan pronto como las plantas tengan 15 a 20 cm de alto. Una vez que las temperaturas alcanzan los 27 ° C, la albahaca realmente comenzará a salir. Cosecha temprano en la mañana, cuando las hojas estén más turgentes. Asegúrate de recoger las hojas regularmente para fomentar el crecimiento durante todo el verano. Incluso si no vas a usar esas hojas, recógelas para mantener la planta en funcionamiento.  Si las recoges de forma  regular, 12 plantas de albahaca pueden producir de 4 a 6 tazas de hojas por semana.

 

Cómo almacenar albahaca

El mejor método para almacenar albahaca es congelar. La congelación evitará que la planta pierda una buena parte de su sabor. Para congelar rápidamente la albahaca, envuelve las hojas enteras o picadas en bolsas de plástico herméticas y sellables, luego mételas en el congelador. También se puede mojar la albahaca al podarla y guardarla en el frigorífico envuelta primero en una capa de film transparente y luego otra encima de papel albal, así la tendremos fresca más tiempo para usarla a corto plazo.

Otro método de almacenamiento es secar la albahaca (aunque se perderá parte del sabor). Corta  las hojas y colócalas en un área bien ventilada y sombreada. Después de 3 a 4 días, si las plantas no están completamente secas, colócalas en el horno a la temperatura más baja con la puerta ligeramente abierta. Recuerda ir rotando las hojas para que se sequen por todos lados igual.

 

Variedades de la albahaca

Hay por lo menos 40 variedades de albahaca, pero las más conocidas son estas.

– Albahaca de canela “Ocimum basilicum ‘Cinnamon”: Para agregar un toque de canela a un plato, sobretodo dulce. Y se usa mucho para té y otras bebidas.

– Albahaca morada “Ocimum basilicum  var, purple ruffles”:  Se la usa mucho para darle un toque de color al jardín. Muy usada en la comida china, tailandesa e india.

– Albahaca tailandesa “Ocimum basilicum thyrsflora”., para agregar un sabor dulce de anís a un plato, con matices de regaliz, picante pero a la vez dulce.

– Albahaca griega Ocimum basilicum var. minimum”:Es algo más pequeña que las otras y tiene las hojas más pequeñas. Añade sabor dulce e intenso a los platos. Huele mucho a pimienta.

– Albahaca crespa “Ocimum basilicum var. crispum”: tiene el mismo sabor que la albahaca normal y  como tiene las hojas grandes, se usan para envolver comida en ellas.

– Albahaca africana “Ocimun basilicum african blue”. .  Tiene un sabor mezclado entre pimienta y regaliz.

– Albahaca de anís. “Ocimun basilicum var.anise”:  Sabe a anís un poco amargo. Se usa en el Sudeste Asiático.

Albahaca alcanforada “Ocimun kilimandscharicum L”.: sabe a fuerte a alcanfor y se combina con otras, por ejemplo con el anís.

Albahaca cítricaOcimun x citriodorum“: sabe a limón. Se usa en ensaladas y pescados.

Albahaca común “Ocimun basilicum L.”: sabe a clavo un poco picante y con un deje de regaliz y menta. Es la más usada, para todo occidente.

Albahaca tulsi “Ocimun sanctum L.”: sabe a clavo, pimienta, un poco amarga. Se usa en cocina orientales.

Albahaca violeta “Ocimun basilicum, var. purpurascens”: deja un color rosado en la comida. Es ideal para las salsas de cremas y en las ensaladas verdes.

Se usa como un serúm potente digestivo y ayuda a eliminar gases y flatulencias. También ayuda a las mujeres a producir leche en período de lactancia y es buena también para calmar el estrés y la ansiedad.

Además, es una gran aliada para poner en nuestra casa por su aroma y por su capacidad para repeler los mosquitos y mantener alejados a una gran mayoría de insectos de otras plantas. Se sabe también lo beneficiosa que es para el sistema respiratorio e inmune, por lo que es una gran aliada contra los resfriados , las bronquitis y el dolor de garganta.

Si tienes problemas de acné puede ser de ayuda porque es antibacteriana y antiinflamatoria. Ayuda a mejorar el sistema cardiovascular y a prevenir cardiopatías. Y por sus propiedades sedantes, es ideal para tratar dolores de cabeza y el estrés.